viernes, 10 de octubre de 2014
jueves, 14 de agosto de 2014
CHICHONERAS INFANTILES ANTI DOGMA
CHICHONERAS INFANTILES:
Amortigua
la cabeza protegiendo la zona frontal y occipital (la creatividad y la razón).
Evita los chichones (y los efectos anestésicos de la religión) de la frente y
de la parte posterior de la cabeza. Materiales: cinta elástica muy confortable
con figuritas de PU espumado colocadas en los puntos frecuentes de choque
(dogmático). Muy recomendado para bebes que empiezan a caminar y para bebes de 1 a 3 años que realicen
ejercicios con riesgo de caída (en pre-escolares religiosos con adoctrinamiento
militar).
martes, 5 de agosto de 2014
INTERVENCIÓN POÉTICA TEXTURAL EN LA CONSTRUCCIÓN
INTERVENCIÓN POÉTICA TEXTURAL EN LA CONSTRUCCIÓN.
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Futura Casa - Taller y Espacio cultural. Redacción de revista Grupo de Faena
y producción artesanal Maquinaria Records.
Eventos, muestras, proyecciones, lecturas, intercambios culturales, reflexiones, y mucha música experiemtal, industrial y noise.
Muy pronto!
jueves, 3 de julio de 2014
La muerte del ratón
A la luz del
vértigo y la polución de la cotidianeidad, el menudo cadáver de un roedor
podría importar muy poco. Incluso, si alguien se cruzara con alguno en su
camino, posiblemente lo patearía con gozoso desprecio. Para el caso, vería esta
actitud con la misma sorpresa y perplejidad que si lo hicieran con uno vivo.
De no ser por la costumbre de caminar examinando el
terreno a la búsqueda de algo significativo, no me hubiera topado con él. Al verlo,
me invadió la necesidad de contemplar su silueta inerte, y enseguida noté su
pelaje humedecido, seguramente por las fauces del animal que le diera una
innecesaria y violenta muerte. Y digo innecesaria, dado al jugueteo y posterior
abandono al que sometieron su cuerpo, sin ser comido.
Ante la muerte violenta la expresión facial del hombre
revela una mueca grotesca y desproporcionada, contraria a ésta, la de
este roedor se familiarizaba más con la serenidad de los sueños que con la de
la fatalidad de una muerte trágica.
A menudo, asociamos la muerte con la desaparición
(física) o con la imposibilidad de dejar de ver
definitivamente aquello que existió. Pero si lo muerto está presente ante
nuestros ojos pasa a no estar del todo muerto; nuestro juicio nutrido por los
sentidos nos confirma que esa muerte es real, no imaginada o evocada desde una
lejanía vaga y abstracta. Es, por tanto, física, está a nuestro alcance el
poder palparla, olerla, escudriñarla, sentir, incluso, si el deceso fue reciente,
el calor corporal que mengua lentamente y experimentar por nosotros mismos
vívidamente su materialidad en el principio de la degradación. Por otra parte,
la materialidad (no la representación) de la muerte que tenemos delante
nuestro, potencia la actividad de nuestro pensamiento que todavía nos devuelve,
a través de un dialogo de imágenes y percepciones, la vivacidad escurridiza del
animal que delineó el umbral entre lo aceptable y lo repulsivo.
La efectividad empírica de esta muerte no consigue, sin
embargo, trascender mortalmente, disolver lo imaginario, y matar el lenguaje
“mudo” que nos proporciona para seguir anunciándola y comunicándonos con ella.
En todo caso, para esbozar una apresurada conclusión,
la versatilidad de la muerte y sus múltiples disfraces con los que es capaz de
sorprendernos, impide aniquilar la noción de muerte junto con la concreción
misma de la muerte. Su asimilación en nuestro entendimiento, tal vez dependa de
las presencias o ausencias de su materialidad. En otras palabras, lo que muere
es la materialidad con la que la muerte se presenta, no la muerte en sí.
Tanto en representaciones como en objetividades, podría
sintetizar diciendo que se trata de una muerte parcial, incompleta, porque lo
que todavía nos habita la razón, no está del todo muerto.
M.F.
ilustracionesurbanas@hotmail.com
Jun 2014
miércoles, 11 de junio de 2014
Cuadernos (1)
Cuadernos (1).
Bocetos, ilustraciones, divagaciones, proyectos para esculturas. 2012/13.
De aquí se derivan las series, personajes, o las diferentes lineas narrativas.
Los sonidos son fragmentos de grabaciones generadas a partir del raspaje de distintos
objetos ordinarios y luego manipulados digitalmente en forma puramente intuitiva y experimental.
Bocetos, ilustraciones, divagaciones, proyectos para esculturas. 2012/13.
De aquí se derivan las series, personajes, o las diferentes lineas narrativas.
Los sonidos son fragmentos de grabaciones generadas a partir del raspaje de distintos
objetos ordinarios y luego manipulados digitalmente en forma puramente intuitiva y experimental.
miércoles, 28 de mayo de 2014
Revista Grupo de Faena # 6, Mayo de 2014
GRUPO DE FAENA
REVISTA DE MÚSICA NO CONVENCIONAL + ARTE MULTIDISCIPLINARIO
Ya salió GRUPO DE FAENA / # 6 – Mayo 2014.
En este número especial de Grupo de Faena, nos adentramos en la
indagación y profundización de la sub-cultura musical de Europa del este,
particularmente de Letonia, cuya capital, Riga, es el centro de desarrollo de
las vanguardias más radicales en lo que respecta al movimiento industrial-noise
global. Este abordaje, no solo comprende la interiorización y análisis de sus
orígenes dentro de la escena musical y su contexto histórico, sino que además,
intenta penetrar el conjunto de producciones artísticas, literarias y
audiovisuales de aquellas latitudes del báltico.
Además:
- Entrevista a Kaspars Kalnins.En esta entrevista, Kaspars Kalnins, profundiza sobre los orígenes de la escena industrial letona, su desarrollo, el rol de los artistas que engrosaron el movimiento; sobre los procesos creativos y otros aspectos que tienen que ver con su filosofía de vida.
- Exploradores letones del sub-mundo: Grupo de aventureros Letones que exploran lugares abandonados de diferentes puntos de Riga, tales como fábricas devastadas, hospitales y derruidos bunkers soviéticos disimulados entre rocas en medio del bosque.
- La tragedia industrial letona: liberación a través del dolor. “Donde hasta hace poco se almacenaban misiles del ejército de ocupación, en bunkers subterráneos en gran parte inundados, ahora varios puñados de jóvenes asistían al ritual del ruido. ¿Hasta qué punto puede hablarse de “puesta en escena”?
- Eduards Veidenbaums. Poeta del Báltico. Nacido el 3 de Octubre de 1867, en Prekuli parish Imperio Ruso (Actual Letonia). Agnóstico encarnecido, y como tal, escéptico y contemplativo, de una lucidez admirable donde puede entretejer las más extremas dudas acerca de nuestra posición en el mundo y lo lejos de la realidad que podemos estar inclusive creyendo estar cerca de ella.
- Autogen en vivo en Argentina. Entrevista. En esta entrevista, Kaspars kalnins de Autogen nos revela cuan cómodo se sintió en su estadía en Bs.As, donde destaca el intercambio y la participación del público. Además, de lo mucho que disfrutó de la escena industrial argentina representada en el evento Maquinaria y de su experiencia de compartir escenario con los proyectos experimentales de nuestro país.
- Nueva sección dedicada a sellos discográficos: “Sturm records”. En la actualidad, podríamos considerar al sello Sturm, como el mayor exponente de la escena industrial global. Su sonido tan particular expresa toda una filosofía de vida que queda evidenciada en la producción de discos, las performances de sus artistas y en sus eventos “Sturm Elektronik Noiz Movement”, como sello indiscutible dentro del género industrial noise.
Y mucho más, en reseñas
sobre cine, libros y discos.
Semanalmente, difundimos los puntos
de distribución tanto en Capital como en la zona Oeste del Gran Bs. As., donde
podrás acercarte y obtenerla en formato físico y totalmente gratuita. Sino, podrás adquirir este y números
anteriores, en formato PDF, solicitándola a través de este mail: grupodefaena@hotmail.com
Grupo de Faena:
Música – Cine – Libros – Artes visuales –
Entrevistas – Lanzamientos – Ensayo literario y mucho más.
Copyright
2013 Grupo de Faena.
jueves, 20 de marzo de 2014
REVISTA GRUPO DE FAENA ED Nº 5 Marzo 2014
GRUPO DE FAENA
REVISTA DE MUSICA NO CONVENCIONAL + ARTE MULTIDISCIPLINARIO
Ya salió GRUPO DE FAENA / N°5 – Marzo 2014.
En marzo, Revista Grupo de
Faena, les presenta una entrevista exclusiva a Peter Andersson de
Deutsch Nepal, proyecto unipersonal Sueco que transita por diversos
géneros como el dark-ambient, experimental, folk e industrial. En esta nota,
nos revela cómo desarrolló su mundo sónico a partir de los estímulos recibidos
de su entorno, de su desolada y rústica ciudad llamada Bocksholm, en los
suburbios de Suecia.
Además:
- Resumen sobre la visita de Autogen en Argentina: Editorial
- Psychic TV y el camino hacia la juventud psíquica: Exponemos un extracto del manifiesto fundacional del llamado “Templo de la Juventud Psíquica”. Movimiento contra-cultural y revolucionario fundado por Genesis P-Orridge de “Throbbing Gristle”.
- Cine crítico de la moral burguesa: Dos films, mismo hilo conductor: Exposición del conjunto de hipocresías de aquellas familias que pretenden conservar una “moral” caduca para nuestro tiempo. Sobreprotección, subestimación, represión ejercida a cualquier precio de generación a generación.
- Libros. Cine y filosofía: Jaques Ranciére “Las distancias del cine”. El cine, para Ranciére, se conforma como un juego entre encuentros y distancias; un sistema de distancias entre cosas que llevan el mismo nombre sin ser miembros de un mismo cuerpo.
- Ensayo: Paul Valéry “Introducción a la poética” “Se han creado símbolos, existen máquinas que dispensan de la atención, del trabajo paciente y difícil del espíritu; cuanto más avancemos, tanto más se multiplicarán los métodos de simbolización y de gráfica rápida. Estos métodos tienden a suprimir el esfuerzo de razonar.
- Maquinaria Records Argentina: MQNR Vol 3. Mini cd 2008. Edición limitada. (Argentum - Encephalic suicide - Synchro mode - Tantai - Truppenterror)
- Nueva sección dedicada a sellos discográficos: “Industrial records” fue y será el inicio de todo lo conocido a nivel música industrial. Sello creado por los transgresores Throbbing Gristle (Genesis P-Orridge, Cosey Fanni Tutti, Chris Carter y Peter Christopherson) en el año 1976.
Y mucho más, en reseñas
sobre cine, libros y discos.
Semanalmente, difundimos los puntos
de distribución tanto en Capital como en la zona Oeste del Gran Bs. As., donde
podrás acercarte y obtenerla en formato físico y totalmente gratuita.
Podrás adquirir números
anteriores en formato PDF, solicitándolos a través de este mail: grupodefaena@hotmail.com
Link de descarga en Formato PDF.
http://www.mediafire.com/view/6g0frvveobqei96/GRUPO_DE_FAENA_ED_Nº_05_Marzo_2014.pdf
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Copyright 2013 Grupo de Faena.
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miércoles, 22 de enero de 2014
GRUPO
DE FAENA
REVISTA DE MUSICA NO CONVENCIONAL + ARTE
MULTIDISCIPLINARIO
Ya salió GRUPO DE FAENA / N°4 – Enero 2014.
En
enero, Revista Grupo de Faena, les presenta una entrevista
exclusiva a Ms-Gentur, proyecto unipersonal Alemán de música
industrial, que nos cuenta sus orígenes en la música dentro de la escena
underground Europea.
Te damos toda la info para el festival de bandas que se llevará a cabo el
sábado 15 de febrero en la Colorada, con la visita, por primera vez en
Argentina, del dúo Letón Autogen.
Además:
Creación Grupo de Faena. Visitas internacionales. Objetivos: Editorial
Entrevista a Tortuga Dadá Vuelta en
la Trashnoche: Proyecto unipersonal argentino
de música experimental, noise, idm, creado por Esteban Sanchez, ex integrante y
fundador de la agrupación Tantai.
El pensamiento de Luigi Russolo: Ya en el 1900, este artista,
relacionado al movimiento futurista, se impone como un genuino activista del
ruido, como un escollo insoportable para los que monopolizaron el negocio de la
música. A ellos les dedica este manifiesto en el cual, además despotrica contra
los "conservatorios y discográficas”, las cuales asumen la protección y el
poder sobre el gusto popular, y destilan el veneno de la mediocridad
intelectual contra el siempre engañado público.
Cine y contracultura: “Decoder”
de Fjürgen Muschalek – 1984. Imperdible película, filmada
en Alemania del Oeste, para poder tener una mirada más abarcativa sobre el encauce y los fundamentos del “Cyber-punk” como corriente contracultural.
Corto y animación: “Bendito
Machine” Episodio 4. Colectivo de ilustradores y
artistas audiovisuales nos presentan su serie de videos que hablan sobre el consumo casi
religioso en una sociedad ávida de venerar sus propios dioses creados.
Cine y filosofía: “El
Caballo de Turín”. Film Húngaro de Agnes Hranitzky y Béla Tarr. Film que se enmarca sobre el
episodio que evidencia el fin de la carrera del filósofo, cuando en la plaza
Alberto de Turín, Nietzsche se lanzó llorando al cuello de un caballo deteriorado
y maltratado por su cochero y, luego, se desmayó.
Y
mucho más, en reseñas sobre cine, libros y discos.
Semanalmente,
difundimos los puntos de distribución tanto en Capital como en la zona Oeste
del Gran Bs. As., donde podrás acercarte y obtenerla en formato físico y
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través de este mail: grupodefaena@hotmail.com
Grupo
de Faena: Música – Cine – Libros – Artes
visuales – Entrevistas – Lanzamientos – Ensayo literario y mucho más. Copyright
2013 Grupo de Faena.
martes, 17 de septiembre de 2013
Otra forma de coerción.
Tira incluida en la 2da edición de la Revista de música no convencional + arte multidisciplinario llamada Grupo de Faena. Pronto, más información de la misma en este blog, como lugares de distribución, difusión, etc. A su vez, la misma podrá ser solicitada en formato PDF.
jueves, 27 de junio de 2013
Praxis
Queridos amigos, comparto esta tira con ustedes. Forma parte de un relato visual mas largo, aun inconcluso, y esta es una síntesis. La misma formará parte de una publicación de música no convencional + arte multidisciplinario pronto a difundirse.
martes, 19 de marzo de 2013
Muestra en el Emergente + Show acústico Hanin Elias. dom 10 de mazo
Amigos: Estamos muy agradecidos con todos los que asistieron a la muestra de fotografía e Ilustración el pasado domingo 9 de marzo en el Emergente. Asimismo la cantante alemana Hanin Elias, en su ante última noche en Bs. As., expuso un exquisito repertorio de algunos de sus temas en formato acústico que amenizaron la velada.
Agradecemos a Tacuara records, organizador del evento, por invitarnos a formar parte del mismo. Candela Gallo y Corrotion decay en fotografía.
viernes, 8 de marzo de 2013
Ademas, en la sala de artes visuales expondrán 3 artistas, dos en fotografía y yo, en ilustración. Los esperamos!
El Emergente club / Gallo 333. C.A.B.A.
Organiza Tacuara Records. + info en www.tacuara.net/
viernes, 17 de agosto de 2012
Chuba de Fabio Tonco + Ilustracion
Amigos, este es el relato Chuba de un amigo, Fabio Tonco. Al leerlo, dado su contenido visceral, sentí la imperiosa necesidad de ilustrarlo. Este es el resultado. Espero que lo disfruten tanto como yo!
Chuba por Fabio Tonco + ilustracion
ft@ingfabiotonco.com
El hombre descendió torpemente de la camioneta; le costaba mover su voluminoso cuerpo. Abrió la puerta trasera de la caja, y bajó una enorme olla sin manijas. Avanzaba con gran dificultad hacia la casa, abrazando el recipiente; sus cortos brazos apenas alcanzaban a abrazarlo. Con la cara fruncida, sacudía la cabeza, como si pudiese disipar la polvareda de la frenada, que aun se mantenía en el aire. Al llegar a la entrada lateral, que daba a la cocina, intentó abrir la puerta mosquitera con el pie, pero no lograba engancharla. Desde dentro de la casa, una mujer que preparaba la cena, lo observaba de reojo, sin hacer ningún movimiento para ayudarlo. Un niño pequeño, jugaba en el suelo. Sus movimientos y gritos esporádicos, hacían dudar de su normalidad.
-La puta que lo pario! alguien me puede abrir la puerta. -Gritó el hombre.
La mujer se demoró unos instantes más; deliberadamente termino de picar la cebolla que tenía sobre la tabla, y luego se dirigió a auxiliar al hombre. Mientras él trataba de pasar su cuerpo por la puerta, ensanchado por el bulto, la mujer lo observaba, disfrutando de su dificultad. Cuando logró pasar, depositó su carga en el suelo.
-Mirá lo que te traje. Lo encontré al lado de la tranquera, con un ladrillo encima de la tapa, - exclamó el hombre con satisfacción.
-¿Qué es? - Preguntó ella.
-Chuba. Una olla bien cargada.-dijo, mientras levantaba la tapa con una mano y con la otra tomaba un jarro de la mesa. Levemente lo sumergió en el líquido oscuro, y esquivando algunas hierbas que flotaban en la superficie, lo sacó medio lleno.
Lo olfateó, probó un sorbo, y luego de degustarlo y suspirar un gesto de aprobación, se tomó el resto.
-Que porquería. ¿Como pueden tomar eso? - contestó ella con un gesto de repugnancia. ¿Quien lo dejó?-preguntó.
-Ahh...que bueno. Está bien fuerte. -dilató la respuesta hasta que vio como el gesto de su mujer se endurecía. Y un segundo antes de que ella se diera media vuelta le respondió. -Seguro que fue el Tito, para festejar que nos sacamos de encima a la bruja de mierda. En cualquier momento llama para avisar que se viene para acá y nos agarramos un pedo bárbaro con esta Chuba de primera.
-No tendrían que haberles pegado, al marido casi lo matan.
-Que, ahora la defendes? Con toda la guita que nos sacó, prometió que lo iba a curar al nene, y está peor que nunca. Ahora no va a engañar más a nadie. Y que agradezca que no le quemamos el rancho - contestó él.
Entonces sacó otro jarro lleno de Chuba y se acercó al niño. Intentó darle de probar, pero al mojarle los labios, lo escupió con un gesto de asco, dando un chillido. La madre se dio vuelta y viendo la situación le gritó acercándose sin soltar la cuchilla. -Dejalo en paz! Ni se te ocurra darle esa agua sucia!
El hombre la apartó de un empujón, y apretando el brazo del chico logro que abriera la boca para quejarse. En ese instante lo obligó a tomar un sorbo del licor.
-Ahí está. Así se va a hacer hombre, o también queres que sea maricón! y alzando el jarro en alto se tomó el resto del contenido.
Ella retrocedió mirándolos a ambos, con los ojos cada vez mas enrojecidos, apretando con fuerza el puño vacío y la cuchilla, hasta apoyarse en la mesada. El niño corría de un lado a otro, gritando, golpeando frenéticamente dos juguetes ya muy maltratados, y su marido, tambaleándose más que de costumbre, finalmente se derrumbó en una silla, al lado de la olla. Se arremangó bien y sumergió los dos brazos sucios de todo el día de trabajo.
-A ver de que esta hecha esta Chuba. A ver, a ver... Oh, me lo imaginaba, por el gustito, -y sacó del interior una enorme cabeza de cerdo, la alzó bien alto, exhibiéndola como un trofeo, e intentó ponérsela como si fuese un casco. Si bien le habían quitado el cráneo, y solo estaba la piel, la cabeza del cerdo no era lo suficientemente grande para entrar en la suya. Mientras seguía intentando, chorreaba el licor oscuro sobre su cuerpo. La miraba de su esposa cambiaba de angustia a asco. Herirla, le causaba un gran placer, el único que compartían. Tal vez ella también prefería eso antes que la indiferencia, por eso lo provocaba en todo momento. Un juego peligroso, alimentado por el resentimiento mutuo, que llegó con el nacimiento de un hijo que no era lo que esperaban.
Aprovechó que su esposa desviaba la vista, se incorporó y comenzó a perseguir al niño corriendo con la cabeza de chancho adelante. El niño huía por la casa, gritando. No se alcanzaba a comprender si era por diversión o por pánico. Se habían alejado de la cocina, ella no podía verlos. Finalmente alcanzo al niño y le puso como capucha la cabeza del cerdo. Aterrorizado, éste corría intentando sacársela, hasta que chocó con la mesa y cayó al suelo. La mujer alertada por el primer grito llegó a ver toda la escena., y fuera de si, blandiendo la cuchilla se abalanzó sobre el hombre.
El la estaba esperando, y con una agilidad sorprendente, la golpeo arrojándola al suelo. Otras veces necesitaba seguir, así que ella se cubrió el cuerpo esperando que sacara el cinturón, pero esta vez no lo hizo. Enseguida llenó otro vaso de Chuba y lo dejo al costado. Se sentó sobre ella para inmovilizarla, le torció los brazos detrás de la espalda, la tomo del pelo y la tiró para atrás, obligándola a voltear la cabeza. Con un solo brazo mantenía los de ella aprisionados, junto a un mechón de pelo, de manera que no pudiese enderezar el cuello. Podrían haber sido dos amantes jugando; él recordaba aun cuando lo eran, y el rencor aumentaba su ira. Agarró el jarro y comenzó a forzarla a beber; gran parte del licor se chorreaba por sus pechos.
Lo excitaba verla retorcerse contra su cuerpo. Estaba lo suficientemente cerca de la olla para ir llenando el jarro cada vez que lo vaciaba. Bebía uno y luego la obligaba a ella a tomar otro. Habría seguido hasta terminar todo el recipiente, pero el niño pareció y le mordió el brazo.
El hombre furioso soltó a la mujer, lo pateo alejándolo de él. La herida parecía hecha con los colmillos de una bestia y no con los de su hijo. Comenzó a perseguirlo. - Es peor que un animal, -gritaba con la cara enrojecida.
El hombre logró atrapar al niño e intento sacarle la cabeza de cerdo.
-La puta que lo pario, como se atrancó! No podía comprender como se le había adherido de esa forma; sus ojos se movían en la cuenca de la cabeza del animal muerto como si le pertenecieran. Cuando notó un extraño vello en los brazos del niño, que estaba seguro que no lo tenía hacia unos minutos, lo soltó espantado. Notó por primera vez un dejo raro en la boca, como a romero mezclado con salvia, un dejo particular, que le recordaba el jarabe que la curandera le daba a su hijo.
Pateó con furia la olla, y todo el líquido se desparramó por el suelo, junto con diversas partes de un animal. Entre ellas había una bolsita de alpillera. La abrió y vio un pequeño juguete de su hijo, un reloj que pensaba había perdido y unos aros de su esposa, junto a mechones de cabello humano. Desesperado arrojó todo al charco nuevamente.
La Chuba era de ella. La bruja lo hizo, se estaba vengando. La tendría que haber matado aquel día, y tirar el cuerpo a los chanchos para que se la coman. Se lo gritó, aquel día. Le dijo: Conchuda de mierda, con los cerdos tenes que estar, mientras la empujaba al suelo.
Tomó entonces un cuchillo, atrapó nuevamente a su hijo y trató de hacer palanca en el cuello. El niño gritó desesperado, sacudiendo la cabeza. Un hilo de sangre empezó a correr por sus hombros.
La mujer se incorporó aterrorizada con la escena; no tendría fuerzas para separarlos. Corrió al living y trajo la escopeta.
-Turro de mierda, será lo que será, pero no lo toques mas! – gritó enloquecida mientras le apuntaba al marido.
El hombre la miró con desprecio, soltó al niño e intento manotear el arma.
Los dos caños dispararon a la vez. El impacto en el abdomen arrojó al hombre contra la pared, pero no lo mató de golpe. Su expresión, por un instante fue más de sorpresa que de dolor, hasta que lanzó un alarido y comenzó a retorcerse en el suelo, tratando de cerrar el enorme orificio por donde se le escapaban los intestinos.
El niño salió corriendo en cuatro patas al exterior, con una agilidad asombrosa. Ya casi en oscuridad, escapó hacia la porqueriza.
Su madre lo siguió llamándolo, aun con el arma en mano. Lo alcanzó recién en el corral, y trató de encontrarlo, pero no podía distinguirlo del resto de los animales.
Entró hundiendo sus pies en el barro, y recorriendo uno por uno, al final creyó reconocerlo. Ya no tenia la ropa puesta, y con la cabeza casi enterrada en el recipiente de la comida, se alimentaba con desesperación, compitiendo con los demás lechones.
Ella todavía lo distinguía, pero intuyó que tal vez en un rato más ya no podría. Levantó la escopeta, despegó los dos cartuchos de recambio adheridos a la culata, recargó, y en un susurro que solo ella podía escuchar exclamó:
-Dos cartuchos son suficientes, uno para cada uno.
Fin
Chuba por Fabio Tonco + ilustracion
ft@ingfabiotonco.com
El hombre descendió torpemente de la camioneta; le costaba mover su voluminoso cuerpo. Abrió la puerta trasera de la caja, y bajó una enorme olla sin manijas. Avanzaba con gran dificultad hacia la casa, abrazando el recipiente; sus cortos brazos apenas alcanzaban a abrazarlo. Con la cara fruncida, sacudía la cabeza, como si pudiese disipar la polvareda de la frenada, que aun se mantenía en el aire. Al llegar a la entrada lateral, que daba a la cocina, intentó abrir la puerta mosquitera con el pie, pero no lograba engancharla. Desde dentro de la casa, una mujer que preparaba la cena, lo observaba de reojo, sin hacer ningún movimiento para ayudarlo. Un niño pequeño, jugaba en el suelo. Sus movimientos y gritos esporádicos, hacían dudar de su normalidad.
-La puta que lo pario! alguien me puede abrir la puerta. -Gritó el hombre.
La mujer se demoró unos instantes más; deliberadamente termino de picar la cebolla que tenía sobre la tabla, y luego se dirigió a auxiliar al hombre. Mientras él trataba de pasar su cuerpo por la puerta, ensanchado por el bulto, la mujer lo observaba, disfrutando de su dificultad. Cuando logró pasar, depositó su carga en el suelo.
-Mirá lo que te traje. Lo encontré al lado de la tranquera, con un ladrillo encima de la tapa, - exclamó el hombre con satisfacción.
-¿Qué es? - Preguntó ella.
-Chuba. Una olla bien cargada.-dijo, mientras levantaba la tapa con una mano y con la otra tomaba un jarro de la mesa. Levemente lo sumergió en el líquido oscuro, y esquivando algunas hierbas que flotaban en la superficie, lo sacó medio lleno.
Lo olfateó, probó un sorbo, y luego de degustarlo y suspirar un gesto de aprobación, se tomó el resto.
-Que porquería. ¿Como pueden tomar eso? - contestó ella con un gesto de repugnancia. ¿Quien lo dejó?-preguntó.
-Ahh...que bueno. Está bien fuerte. -dilató la respuesta hasta que vio como el gesto de su mujer se endurecía. Y un segundo antes de que ella se diera media vuelta le respondió. -Seguro que fue el Tito, para festejar que nos sacamos de encima a la bruja de mierda. En cualquier momento llama para avisar que se viene para acá y nos agarramos un pedo bárbaro con esta Chuba de primera.
-No tendrían que haberles pegado, al marido casi lo matan.
-Que, ahora la defendes? Con toda la guita que nos sacó, prometió que lo iba a curar al nene, y está peor que nunca. Ahora no va a engañar más a nadie. Y que agradezca que no le quemamos el rancho - contestó él.
Entonces sacó otro jarro lleno de Chuba y se acercó al niño. Intentó darle de probar, pero al mojarle los labios, lo escupió con un gesto de asco, dando un chillido. La madre se dio vuelta y viendo la situación le gritó acercándose sin soltar la cuchilla. -Dejalo en paz! Ni se te ocurra darle esa agua sucia!
El hombre la apartó de un empujón, y apretando el brazo del chico logro que abriera la boca para quejarse. En ese instante lo obligó a tomar un sorbo del licor.
-Ahí está. Así se va a hacer hombre, o también queres que sea maricón! y alzando el jarro en alto se tomó el resto del contenido.
Ella retrocedió mirándolos a ambos, con los ojos cada vez mas enrojecidos, apretando con fuerza el puño vacío y la cuchilla, hasta apoyarse en la mesada. El niño corría de un lado a otro, gritando, golpeando frenéticamente dos juguetes ya muy maltratados, y su marido, tambaleándose más que de costumbre, finalmente se derrumbó en una silla, al lado de la olla. Se arremangó bien y sumergió los dos brazos sucios de todo el día de trabajo.
-A ver de que esta hecha esta Chuba. A ver, a ver... Oh, me lo imaginaba, por el gustito, -y sacó del interior una enorme cabeza de cerdo, la alzó bien alto, exhibiéndola como un trofeo, e intentó ponérsela como si fuese un casco. Si bien le habían quitado el cráneo, y solo estaba la piel, la cabeza del cerdo no era lo suficientemente grande para entrar en la suya. Mientras seguía intentando, chorreaba el licor oscuro sobre su cuerpo. La miraba de su esposa cambiaba de angustia a asco. Herirla, le causaba un gran placer, el único que compartían. Tal vez ella también prefería eso antes que la indiferencia, por eso lo provocaba en todo momento. Un juego peligroso, alimentado por el resentimiento mutuo, que llegó con el nacimiento de un hijo que no era lo que esperaban.
Aprovechó que su esposa desviaba la vista, se incorporó y comenzó a perseguir al niño corriendo con la cabeza de chancho adelante. El niño huía por la casa, gritando. No se alcanzaba a comprender si era por diversión o por pánico. Se habían alejado de la cocina, ella no podía verlos. Finalmente alcanzo al niño y le puso como capucha la cabeza del cerdo. Aterrorizado, éste corría intentando sacársela, hasta que chocó con la mesa y cayó al suelo. La mujer alertada por el primer grito llegó a ver toda la escena., y fuera de si, blandiendo la cuchilla se abalanzó sobre el hombre.
El la estaba esperando, y con una agilidad sorprendente, la golpeo arrojándola al suelo. Otras veces necesitaba seguir, así que ella se cubrió el cuerpo esperando que sacara el cinturón, pero esta vez no lo hizo. Enseguida llenó otro vaso de Chuba y lo dejo al costado. Se sentó sobre ella para inmovilizarla, le torció los brazos detrás de la espalda, la tomo del pelo y la tiró para atrás, obligándola a voltear la cabeza. Con un solo brazo mantenía los de ella aprisionados, junto a un mechón de pelo, de manera que no pudiese enderezar el cuello. Podrían haber sido dos amantes jugando; él recordaba aun cuando lo eran, y el rencor aumentaba su ira. Agarró el jarro y comenzó a forzarla a beber; gran parte del licor se chorreaba por sus pechos.
Lo excitaba verla retorcerse contra su cuerpo. Estaba lo suficientemente cerca de la olla para ir llenando el jarro cada vez que lo vaciaba. Bebía uno y luego la obligaba a ella a tomar otro. Habría seguido hasta terminar todo el recipiente, pero el niño pareció y le mordió el brazo.
El hombre furioso soltó a la mujer, lo pateo alejándolo de él. La herida parecía hecha con los colmillos de una bestia y no con los de su hijo. Comenzó a perseguirlo. - Es peor que un animal, -gritaba con la cara enrojecida.
El hombre logró atrapar al niño e intento sacarle la cabeza de cerdo.
-La puta que lo pario, como se atrancó! No podía comprender como se le había adherido de esa forma; sus ojos se movían en la cuenca de la cabeza del animal muerto como si le pertenecieran. Cuando notó un extraño vello en los brazos del niño, que estaba seguro que no lo tenía hacia unos minutos, lo soltó espantado. Notó por primera vez un dejo raro en la boca, como a romero mezclado con salvia, un dejo particular, que le recordaba el jarabe que la curandera le daba a su hijo.
Pateó con furia la olla, y todo el líquido se desparramó por el suelo, junto con diversas partes de un animal. Entre ellas había una bolsita de alpillera. La abrió y vio un pequeño juguete de su hijo, un reloj que pensaba había perdido y unos aros de su esposa, junto a mechones de cabello humano. Desesperado arrojó todo al charco nuevamente.
La Chuba era de ella. La bruja lo hizo, se estaba vengando. La tendría que haber matado aquel día, y tirar el cuerpo a los chanchos para que se la coman. Se lo gritó, aquel día. Le dijo: Conchuda de mierda, con los cerdos tenes que estar, mientras la empujaba al suelo.
Tomó entonces un cuchillo, atrapó nuevamente a su hijo y trató de hacer palanca en el cuello. El niño gritó desesperado, sacudiendo la cabeza. Un hilo de sangre empezó a correr por sus hombros.
La mujer se incorporó aterrorizada con la escena; no tendría fuerzas para separarlos. Corrió al living y trajo la escopeta.
-Turro de mierda, será lo que será, pero no lo toques mas! – gritó enloquecida mientras le apuntaba al marido.
El hombre la miró con desprecio, soltó al niño e intento manotear el arma.
Los dos caños dispararon a la vez. El impacto en el abdomen arrojó al hombre contra la pared, pero no lo mató de golpe. Su expresión, por un instante fue más de sorpresa que de dolor, hasta que lanzó un alarido y comenzó a retorcerse en el suelo, tratando de cerrar el enorme orificio por donde se le escapaban los intestinos.
El niño salió corriendo en cuatro patas al exterior, con una agilidad asombrosa. Ya casi en oscuridad, escapó hacia la porqueriza.
Su madre lo siguió llamándolo, aun con el arma en mano. Lo alcanzó recién en el corral, y trató de encontrarlo, pero no podía distinguirlo del resto de los animales.
Entró hundiendo sus pies en el barro, y recorriendo uno por uno, al final creyó reconocerlo. Ya no tenia la ropa puesta, y con la cabeza casi enterrada en el recipiente de la comida, se alimentaba con desesperación, compitiendo con los demás lechones.
Ella todavía lo distinguía, pero intuyó que tal vez en un rato más ya no podría. Levantó la escopeta, despegó los dos cartuchos de recambio adheridos a la culata, recargó, y en un susurro que solo ella podía escuchar exclamó:
-Dos cartuchos son suficientes, uno para cada uno.
Fin
miércoles, 11 de julio de 2012
Sala de infectología / julio 2012
Sala de esperas repletas, agonizantes. Llantos, quejidos y estertores de nuestros mayores.
Estornudos infecciosos, berrinches de los pibes. Copetudas que se mofan del tufillo
del entorno; olor a barbituricos que nos asquean hasta la nausea. Horas que se arrastran
en un espacio muerto, sin tiempo. La expectación de una puerta que se abre al final del
pasillo, y a lo lejos se oye un apellido que nunca es el nuestro.
Pasen y vean, procurense un lugar y esperen, no hay insumos, pero le recomendamos usar barbijo.
Díptico. Imagen intervenida con acuarelas y tinta
Tos convulsa, tos de perro.
Rabia
Rabia II
Último chorro.
Copetudas
Berrinche
Descuido de los padres
Soberbia médica
Técnicas mixtas, tinta china, acuarelas, lapiz, imagen intervenida.
Sala de infectología / Marcelo Fernández / julio 2012
martes, 26 de junio de 2012
viernes, 18 de mayo de 2012
TIC TAC. Relato corto + Ilustracion
El reloj lo perturba terriblemente. Sufre de insomnio, y cada golpecito de las agujas repercute en su cabeza en tonos amplificados, induciéndolo a realizar un conteo absurdo de horas, meses, años; entradas, salidas y condenas.
Se retuerce una y otra vez en la cama; cubre su cabeza con la almohada, pero es inútil: serán las 2 o 3 de la madrugada, y cada tic, y cada tac, simboliza la sonoridad de una implacable sentencia.
Con los nervios de punta, en plena oscuridad, decide acallar el endemoniado aparato.
Así lo hace, sin importar las consecuencias.
Cauteloso, sale de la cama, y se para frente a el reloj que está en una repisa. Se pregunta como algo tan pequeño es capaz de profundizar en sus penurias. Simplemente, le saca la pila y con gran alivio vuelve a su cama.
Ahora, el silencio y la oscuridad lo relajan. Bastarán unos pocos minutos, y dormirá profundamente.
Al rato, el ronquido quejumbroso y entrecortado de su compañero, cesa repentinamente. Este se despierta de un sobresalto al darse cuenta que el tic tac tranquilizador y compañero de su reloj ha dejado de sonar. En ese instante siente un silencio sobrecogedor en el recinto. Experimenta un vació infinito; se siente solo, muy solo, desamparado.
Furioso, salta de la cama, y sobre la repisa encuentra el porqué de su sobresalto. ¡Es un atrevimiento inadmisible! – se dice. Enseguida coloca la pila, y vuelve su íntimo tic tac. Ahora, masticando rabia, observa en la cucheta de abajo a su compañero dormir tan profundamente que ni se lo escucha respirar, y se reprocha no haberlo ajusticiado antes.
Entonces, de entre sus sabanas, saca una filosa punta que el mismo trabajó, y, posiblemente con toda la ira acumulada de sus años de encierro, le asesta 5 o 6 puntazos.
Indiferente, trepa a su cama. Enseguida, al compás del tic tac, como canción de cuna, se duerme pesadamente.
Ahora en la celda, cada uno a su manera, descansan en paz.
Se retuerce una y otra vez en la cama; cubre su cabeza con la almohada, pero es inútil: serán las 2 o 3 de la madrugada, y cada tic, y cada tac, simboliza la sonoridad de una implacable sentencia.
Con los nervios de punta, en plena oscuridad, decide acallar el endemoniado aparato.
Así lo hace, sin importar las consecuencias.
Cauteloso, sale de la cama, y se para frente a el reloj que está en una repisa. Se pregunta como algo tan pequeño es capaz de profundizar en sus penurias. Simplemente, le saca la pila y con gran alivio vuelve a su cama.
Ahora, el silencio y la oscuridad lo relajan. Bastarán unos pocos minutos, y dormirá profundamente.
Al rato, el ronquido quejumbroso y entrecortado de su compañero, cesa repentinamente. Este se despierta de un sobresalto al darse cuenta que el tic tac tranquilizador y compañero de su reloj ha dejado de sonar. En ese instante siente un silencio sobrecogedor en el recinto. Experimenta un vació infinito; se siente solo, muy solo, desamparado.
Furioso, salta de la cama, y sobre la repisa encuentra el porqué de su sobresalto. ¡Es un atrevimiento inadmisible! – se dice. Enseguida coloca la pila, y vuelve su íntimo tic tac. Ahora, masticando rabia, observa en la cucheta de abajo a su compañero dormir tan profundamente que ni se lo escucha respirar, y se reprocha no haberlo ajusticiado antes.
Entonces, de entre sus sabanas, saca una filosa punta que el mismo trabajó, y, posiblemente con toda la ira acumulada de sus años de encierro, le asesta 5 o 6 puntazos.
Indiferente, trepa a su cama. Enseguida, al compás del tic tac, como canción de cuna, se duerme pesadamente.
Ahora en la celda, cada uno a su manera, descansan en paz.
M.F.
11-4-12
miércoles, 25 de abril de 2012
"Una Canilla Gotea" en la Ed.18 de "Con letras se vive"
Amigos:
En la edición número 18 del mes de Marzo 2012, la Revista Cultural de distribución gratuita Moronense Con Letras se vive, salió publicado el relato de mi autoría Una canilla gotea.
Quedan todos invitados a visitar la pagina de la revista y si desean, descargar este número en formato PDF.
A continuacion el link y sumario de esta edición.
Espero la disfruten!
http://www.revistaconletras.com.ar/
En la edición número 18 del mes de Marzo 2012, la Revista Cultural de distribución gratuita Moronense Con Letras se vive, salió publicado el relato de mi autoría Una canilla gotea.
Quedan todos invitados a visitar la pagina de la revista y si desean, descargar este número en formato PDF.
A continuacion el link y sumario de esta edición.
Espero la disfruten!
http://www.revistaconletras.com.ar/
INDICE Edición n° 18 – Marzo 2012
Editorial – Si las cosas no cambiaron, no cambian,
y no cambiarán…
Nota de tapa – Entrevista a Diego Capusotto
Solidaridad
Espacio al lector y al escritor:
La ensoñación por Francisco Cuneo
La del antifaz por Natalia Giacosa
Una canilla gotea por Marcelo Fernández
Frontera de agua por Matias Ducart
Frases y libros recomendados:
Pobres gentes - Fyodor Dostoyevski
Por quien doblan las campanas - Ernest Hemingway
Usted no me lo va a creer - Roberto Fontanarrosa
Cultura – Nunca es tarde para ser un labrador
Novedades por Martin Gundin
Aniversarios / Actividades culturales - Agenda
lunes, 19 de marzo de 2012
Una acuarela...
Sobre la opresión.
Por los reprimidos.
Por los que subyugan con credos insostenibles
a nuestros tiempos,
coartando, cercenando, malogrando utopías,
y toda posibilidad de digna superación.
jueves, 22 de diciembre de 2011
2DO PREMIO para HORA PICO (Nos retorcemos con el gentío)
Queridos Amigos:
Quiero compartir con uds. el premio que he recibido por segundo año consecutivo para el X Concurso de Ilustracion "Leopoldo Marechal", en la categoria separador cuento, para la decimo edición del libro Antología de Cuento y Poesía, editorial Pluma e Gallo.
El mismo tuvo lugar el pasado sab. 17 de diciembre, en el
marco de la fiesta de fin de año de los talleres de Artes
visuales "Villa Mecenas" de Morón, y presentación del libro
Antología de Cuento y Poesía/ 9.
Muestra de las obras ganadoras y menciones en:
tapa, separador poesía, y separador cuento con Hora Pico.
Hora Pico
Nos retorcemos con el gentío, rozando nuestros
cuerpos. Conocemos los olores del prójimo, en
Intima repugnancia.
Mujeres, niños y hombres enfrentan sus caras,
con miradas hostiles. Largos viajes fatigando
bostezos.
Reconocemos en el otro lo que no queremos ser;
como no quisiéramos terminar.
Otras veces, en los últimos trenes, en vagones casi
vacios, nos sentimos solitarios como en un viaje
Cíclico, observando en rostros vencidos, todo el rigor
del trajín rutinario.
M.F. 2011
martes, 15 de noviembre de 2011
Refritos y añoranzas de un oficio.
Texto por Laura Fiori,
para la Serie Refritos y Añoranzas de un oficio:
La serie "Refritos y añoranzas de un oficio" nos muestra la animalización de la humanidad en trance de supervivencia. Son hijos de la teoría darwiniana en la cual el hombre no tiene un lugar privilegiado en la naturaleza, sino que es parido por ésta en forma azarosa, ciega y hambrienta.
Cito parte del artículo "El siglo de la aniquilación. Viaje de un naturalista alrededor del mundo, de Charles Darwin" del libro El amor de mi vida de Rosa Montero:
"Hasta
el siglo XIX el mito del Génesis se había mantenido como tal: Dios había creado
al hombre a su imagen y semejanza, y había puesto a toda la Naturaleza a su
merced; los primeros hombres habían sido Adán y Eva, exactamente iguales a los
modernos humanos. Pero los datos que Darwin iba acumulando a través de sus
viajes contradecían fundamentalmente todo esto (...)
"Porque
su teoría de la evolución, que hoy es la de toda la ciencia moderna, era
ciertamente aterradora: no sólo no había un Dios meticuloso, perfectamente
organizado y previsor en el principio de todas las cosas, sino que los cambios
evolutivos se producían ciegamente, torpemente, por azar. La naturaleza creaba
monstruos, y alguno de esos monstruos, por pura casualidad, resultaban ser más
aptos para enfrentarse al medio ambiente y sobrevivían. Ese mundo absurdo e
insensato ("la torpe, derrochadora, errónea, rastrera y horriblemente
cruel obra de la naturaleza", escribía Darwin, espantado de sus propios
descubrimientos) era demasiado difícil de asumir”
Según la cosmogonía cristiana el hombre, creado a imagen y semejanza de Dios, posee un destello divino en su ser, expresado en virtudes como el amor y la capacidad de socialización y trascendencia. En contraposición a esta visión, de un modo expresionista los seres de “Refritos” están en íntima intuición darwiniana.
En los dibujos "Cuidar la zona" y "Llenar el buche", por ejemplo, aparecen hombres guiados por el instinto, no ya en las Islas Galápagos o en la selva de Misiones como en la narrativa de Horacio Quiroga, sino en la urbe. Por eso se observan las pezuñas, las orejas grandes y peludas para "Oír mejor", bocas enormes y dientes bien afilados, nalgas prominentes, todos instrumentos para satisfacer las necesidades. El otro aparece como una sustancia en un ritual voraz. Basta echar un vistazo a las grandes ciudades del mundo para verlas reflejadas en los dibujos titánicos de "refritos", donde la obtención del alimento y el sexo son comercios para continuar con la especie.
Estos seres emergen en el plano de la subsistencia, sin dios, no hay en ellos trascendencia ni redención posible. Y es el hombre devorando al hombre en forma monstruosa lo que termina resultando: la aniquilación al “Llenar el buche”.
Cuidar la zona
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Llenar el buche |
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Otro, como tantos... |
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Un buen cliente. Strip night |
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